En la búsqueda de nuevas sustancias activas para la cosmética se descubrió e investigó el secreto del Aloe Ferox: la madre salvaje del Aloe Vera. En comparación con el Aloe Barbadensis habitual, el Aloe Ferox contiene una concentración mucho más alta de sustancias naturalmente maduradas. Se la cosecha a mano sólo cada tres o cuatro años y crece sin fertilizantes artificiales. Estudios e investigaciones comprobaron que el gel que se encuentra en el interior de las hojas del Aloe Ferox cura, hidrata, astringe, suaviza, regenera y protege la piel. |